El merengue, además de un género musical  con origen en República dominicana, es una de las mezclas dulces más utilizadas en la repostería mundial.  Cada maestro pastelero  tiene su receta, incluso los más valientes se atreven a aromatizarlos con sabores como la vainilla, canela, limón, o incluso a darle divertidos colores con colorantes  de repostería.
La clara de huevo y el azúcar son los ingredientes comunes para todos los tipos de merengue, la principal diferencia  está en su elaboración. Además, cada postre o especialidad combina a la perfección con un tipo de merengue.
Ingredientes básicos:

  • Claras de huevo (1 medida)
  • Azúcar (2 medidas)

Tipos de merengue y cómo elaborarlos

1. Merengue francés

También es conocido como merengue básico. Es el más común, además del más fácil y rápido de hacer.  Su elaboración consiste en batir las claras de huevo hasta que consigas una espuma lo suficientemente esponjosa. Después añadimos el azúcar en forma de lluvia sin dejar de remover. Seguimos batiendo hasta alcanzar la consistencia  firme y brillante.
Tip: Una vez conseguida la mezcla, es recomendable hornearlo durante unos  60-80 minutos a  baja temperatura  (80-10ºC). Además, cuanto más fino se el grano del azúcar mucho mejor, por ese motivo suele emplearse también el azúcar glas.
Este tipo de merengue es ideal para la elaboración de merenguitos o suspiros, así como decoración ligera de alguna de tus tartas.

2. Merengue suizo

Este merengue es más consistente que el francés aunque presenta un poco más de complejidad en su elaboración.
El merengue suizo se prepara poniendo al baño maría las claras y el azúcar, manteniendo una temperatura de 50ºC aprox. (a fuego lento), hasta que el azúcar se disuelva por completo y tengamos una mezcla uniforme. Para conseguir un merengue suizo perfecto, lo ideal es colocar la mezcla en un recipiente  seco y batir a una marcha muy rápida.
Tip: procura que no existan restos de yema de huevo en la mezcla para que el merengue suba correctamente. Además, a diferencia del francés, no importa el tamaño del grano de azúcar ya que se va a disolver al baño maria.
Es el merengue más utilizado para decorar tartascombinar con mousses o cremas de mantequilla como por ejemplo esta tarta de miel y limón.

3. Merengue Italiano

El merengue Italiano es el más estable de los 2 tipos anteriores, pero también el que presenta una mayor dificultad de elaboración.
La particular diferencia de este merengue es que en la mezcla no se añade azúcar, sino que se hace con almíbar. Batimos los huevos hasta alcanzar el punto de nieve y, una vez batidos, añadimos el jarabe de azúcar a una temperatura de 118º -120 ºC. Seguimos batiendo hasta conseguir un merengue brillante y cremoso.
Para nosotros suele ser  el más delicioso, aunque como todo es cuestión de gustos y utilidades.  Lo cierto es que el merengue italiano se puede combinar en la decoración de casi cualquier postre, pero si en algo queda estupendo es como relleno de las milhojas.