Con almíbar de brandy y mermelada de arándanos

Nada mejor para sorprender en una noche tan mágica como esta, que con un delicioso pastel para Halloween, realizado con una de las delicias de repostería más demandadas, el Brownie.

Pero, ¿de dónde surge esta terrorífica tradición? Existe una creencia popular en situar el origen de Halloween como una fiesta norteamericana que ha “invadido” toda nuestra cultura, sin embargo, muy pocos conocen que esta tradición parece que tiene su origen en Europa, de manos de los celtas, con una festividad pagana y nada dulce.

¿Truco o trato?

Fuera como fuese, hoy en días es la noche en la que tener bien preparados nuestros conjuros, recuperar la lámpara de calabaza para ahuyentar a los malos espíritus, y… salir en la búsqueda de dulces para combatir a las brujas. ¿Truco o trato? .

Sea como sea, los muertos son los grandes protagonistas de la noche de Halloween, y por ello, nada mejor que proponeros la idea de un tenebroso cementerio con una base de Bizcocho Brownie relleno de una agridulce Mermelada de Arándanos. Los sabores de frutas combinan perfectamente con el dulzor del intenso chocolate, y su combinación nos recuerda a la tradicional Tarta Sacher. Para la decoración, hemos utilizado chocolate blanco, perfecto para crear la decoración de nuestro pastel, además de ser un ingrediente imprescindible para todo buen pastelero.

Con esta propuesta, estamos seguros que siempre elegirías TRATO.

Elaboración

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  1. Para elaborar el almíbar de brandy, poner a hervir  el agua junto con el azúcar, e incorporar los 80 gramos de brandy.
  2. Cortar el bizcocho brownie horizontalmente por la mitad. Tomar una de las partes como base, y bañarla con el almíbar antes de rellenar con la mermelada de arándanos. Tapar con la otra parte del bizcocho y volver a bañar.
  3. Congelar a -20ºC y, mientras, fundir el chocolate blanco para formar placas apropiadas a cada porción, recortadas en medias esferas, creando lápidas decorativas.
  4. Una vez bien frío,  cortar en rectángulos de 80×40 centímetros, obteniendo un total de 30 porciones. Cortar dos extremos en diagonal para darles forma de ataúd y no tirar el bizcocho sobrante, se puede utilizar como decoración.
  5. Con los pasteles aún fríos, glasear toda la superficie de cada uno con el chocolate 60%., y colocar la lápida decorativa. Para hacer una presentación general, se puede aprovechar el bizcocho que sobra de los recortes, para crear «tierra comestible». ¡A disfrutar de todo el sabor del brownie más terrorífico!