Disfrutar de un bizcocho fresco es un placer, pero se puede dar el caso de que no hayas podido comerlo todo y no quieras tirarlo. Al fin y al cabo, cuesta un dinero ¿no es así?.

Nosotros intentamos no desperdiciar nada, especialmente si se trata de bizcocho que nos sobra de otras elaboraciones. Creemos que la base de todo buen chef pastelero no solo es conseguir una excelente sonrisa, sino que también es importante aprovechar al máximo los ingredientes y realizar las raciones justas, para no generar desperdicio alimentario.

Por eso, todo lo que nos sobra y está en perfectas condiciones para ser aprovechado, lo guardamos bien para que se conserve unos días más manteniendo todo su frescor. ¿Después? ni dudarlo, manos a la obra con algunas recetas de aprovechamiento, de esas que se nutren de toda tu creatividad.

A nosotros nos encanta esta presentación de red velvet con coulis de frambuesa y mousse de queso, que nuestro chef Ximo Baeza prepara con bizcocho red velvet bien fresco y jugoso.

A continuación te proponemos 3 recetas de aprovechamiento de bizcocho sobrante o seco para que sorprendas a tus comensales, o, quien sabe, para que te sirva de base en tus próximas elaboraciones.

3 recetas de aprovechamiento con bizcocho sobrante o seco

Con el bizcocho sobrante de una receta, o una vez que algún trozo de bizcocho este seco, ten en cuenta los ingredientes que necesites y, sobre todo, sé metódico en la preparación. Que no vaya a resultar caro no significa que no tengas que seguir unas pautas. Estas 3 opciones te van a interesar y todas destacan por ser fáciles de elaborar.

1. Pudding de bizcocho

Si buscas una receta fácil de hacer, funcional y rápida, el pudding es una posibilidad interesante. Solo necesitas el bizcocho sobrante o seco, caramelo, leche, azúcar y huevos. Tan solo hay que mezclarlos con la batidora, ponerlos en el molde caramelizado, introducir la mezcla en el microondas, calentar durante 15 minutos y ya tienes una receta novedosa.

2. Crumble

Esta es una alternativa interesante para utilizar un bizcocho seco, roto, o que nos ha sobrado de alguna receta, mezclado con fruta. Para preparar un crumble, tan solo necesitas el bizcocho desmigado, añadirle mantequilla caliente, azúcar y frutas silvestres (frambuesa, mora o fresa) por encima.

3. Pan rallado

Aunque es muy simple, los restos de un bizcocho pueden servir como pan rallado para distintos productos de gastronomía, tanto para empanar como para dar un toque diferente. Tan solo tendrás que cortar los trozos y hornearlos durante unos minutos para conseguir que se sequen del todo, con un efecto similar a otros panes pero con un matiz dulce.

4. Decoraciones

Y si no tienes muy claro qué receta elaborar, o te falta tiempo para adquirir más ingredientes, siempre puedes emplear el bizcocho sobrante o seco como un perfecto elemento decorativo. Una vez horneado queda cruguiente e irresistible, como por ejemplo la «tierra» en esta receta.
Como puedes ver, las recetas de aprovechamiento de bizcocho son de varias clases y, de esta forma, no tendrás problemas en degustar ese dulce tan sabroso que has comprado hasta el final.