Decorar una tarta es la parte más divertida de la repostería, a la vez, también es la más compleja y entretenida, y en ocasiones, la que más quebraderos de cabeza nos trae.  A nosotros siempre nos gusta decir, que el bizcocho es algo así como un lienzo en blanco en el que solamente se  necesita de la creatividad como ingrediente indispensable.
Alcanzar la perfección en repostería es muy complicado, solamente los grandes maestros pasteleros son capaces de llegar a ella, pero seguro que tú consigues preparar coberturas realmente fascinantes.
A continuación, os dejamos tres sencillas coberturas para decorar tus tartas y conseguir resultados profesionales:

1. Cobertura de chocolate

Si tuviéramos que elegir una cobertura como la reina de todas, posiblemente sería la cobertura de chocolate. Levanta pasiones y los amantes del cacao somos auténticos fanáticos de este ingrediente.
Los adictos no tienen problemas para encontrar especialidades y postres recubiertos totalmente con chocolate, además casa perfecto con todo tipo de bases como galletas, bizcocho genovés, bizcocho zanahoria o incluso para los más golosos uno tipo Sacher.
Para preparar esta cobertura solamente necesitas 200 gr de chocolate para postres, 200 ml de nata líquida y una cucharadita de mantequilla. Con estas proporciones tendrás más que suficiente para glasear toda la superficie de una tarta como esta de chocolate y relleno de moka.
Ponemos la nata hervir y cuando este caliente añadimos el chocolate troceado hasta que se derrita, momento en el que incorporamos la cucharita de mantequilla. No te olvides de remover mientras se derrite el chocolate, y lo más importante, cuando cubras la tarta ¡¡chúpate los dedos con el chocolate sobrante!!

2. Cobertura de crema de queso

La influencia de la repostería norteamericana en nuestra cultura ha provocado que coberturas como la crema de queso se conviertan en algo habitual en tartas ya tan conocidas como son la Red Velvet y la tarta de zanahoria.
Solamente necesitas 300 gramos de crema de queso y 800 ml de nata montada para conseguir una cobertura perfecta y además está buenísima. También puedes probar con un poco de azúcar si quieres conseguir algo más de dulzor. Nosotros lo hemos probado añadiéndole un yogur natural y el resultado sorprendente.

3. Cobertura fondant

No podíamos terminar este post sin hacer una mención a este tipo de cobertura.
El interés por la repostería creativa ha ido cobrando importancia en los últimos años hasta alcanzar actualmente su etapa de madurez. Sin duda, la cobertura fondant ha sido la gran protagonista en este crecimiento y ha tenido una especial repercusión en la repostería creativa.
Como ya sabéis, el fondant es una pasta hecha fundamentalmente de azúcar y que puedes encontrar en cualquier tienda especializada de repostería.
También se puede hacer de forma casera pero nosotros recomendamos 100% comprar la pasta hecha. Solamente tienes que elegir el colorante que quieras y obtendrás resultados excelentes y muy creativos.