Con Queso Ricotta y fruta escarchada

La Cassata, tal y como la conocemos hoy, y como ya habrás adivinado, tiene su origen en Sicilia. Muchos historiadores apuntan a que es un producto que se realizaba en conventos durante la festividad de semana santa, y sus ingredientes principales son el queso ricottabizcocho, mazapán y la fruta confitada.

La influencia de la cocina Italiana en la repostería y heladería de todo el mundo es innegable, y seguro que no es la primera vez que has oído hablar de la Cassata Siciliana. De hecho, es muy probable que muchos de los postres que hoy día consumimos no hubieran sido posibles sin las técnicas de elaboración que nacieron durante el Imperio Romano.

Panettone, Pana cotta, o el famoso Tiramisú, son algunas otras de las maravillas que hemos heredado de la cocina Italiana, categorizada ya como “gastronomía mediterránea”. Pero en esta ocasión queríamos centrarnos en las cremas de queso, siempre presentes en la mayoría de postres, y que por lo general es un ingrediente indispensable de esta gastronomía.

Como ya puedes disfrutar nuestra idea sobre cómo hacer un Pastel de Tiramisú tradicional, ahora te presentamos la Cassata Siciliana añadiéndole, como siempre, el toque particular de nuestro autor.

Ellos bizcocho, pues nosotros galleta

En esta receta te presentamos como hacer esta deliciosa receta, aunque como venimos advirtiendo, en esta ocasión, nos hemos atrevido a personalizarla sustituyendo la base tradicional de bizcocho, por una base de galleta de cacao. De esta manera conseguimos un “bocado” mucho más crujiente y además de aportarle un toque personal.

Elaboración

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  1. Para la elaboración de la crema de cassata, remover bien el queso Ricotta hasta conseguir una textura cremosa, y añadir el azúcar para integrarlo en la mezcla. Incorporar el chocolate troceado junto con la fruta escarchada, y batir añadiendo 500 gr de nata montada.
  2. Colocar sobre la base de galleta un molde o aro metálico de 220 mm de diámetro por unos 30 mm de alto. Rellenar con la crema de cassata, alisar cuidadosamente y dejar congelar a -20ºC.
  3. Una vez congelada la tarta, extraer el molde y glasear la base de galleta descubierta con la gelatina de brillo frio.
  4. Para el acabado colorear 300 gr de nata montada con colorante naranja, y mediante manga realizar puntos dispares de 1 cm de altura sobre la crema de cassata. Después decorar con placas de chocolate de 60% situadas sobre la nata montada, y añadir fruta escarchada sobre la superficie.
  5. Cortar 12 porciones, las cuales se pueden acompañar con media fruta en su lateral más ancho. Lo ideal es cortar con un cuchillo templado para conseguir un corte fácil y limpio.